Despues de arrastrar las lesiones del año anterior y la de la carrera de Montmeló, me tomaba los entrenos privados en Albacete con muchas ganas, ya que en mi equipo habíamos trabajado mucho para mejorar las reacciones de nuestra Kawasaki.
Los entrenos fueron realmente bien el primer día, donde conseguí tener un ritmo de 1.30, que era suficiente para luchar para ganar. Parecía que habíamos encontrado el camino cuando al día siguiente tuve una fea caida, temprano por la mañana. Tan solo había dado 6 vueltas cuando, saliendo de la curva más lenta del circuito, se me quedó el guante enganchado en el puño de gas dando gas a tope y fue imposible para mi poder rectificar.
Me salí de pista y al ver que era imposible parar la moto y me acercaba al muro de seguridad, decidí tirarme de la moto. No me acuerdo de nada más, tan solo que me desperté en el hospital y me dijeron que me había fracturado la 6 vertebra y que no me podían trasladar porque tenía una astilla clavada en la medula.
Entonces yo y mi familia decidimos que me operaran en el Hospital General de Albacete donde hicieron un gran trabajo y a los 3 días me dieron el alta médica, tan solo estuve 3 semanas haciendo recuperación y reposo.